Para poder explicar como ha sido este primer día, tengo que empezar desde esta mañana.
La ansiedad, la angustia, incluso el miedo me han acompañado toda mi jornada laboral. Estaba nerviosa, con ganas de empezad, pero también con miedo, ya que desde el primer momento nos lo habían dicho, "va a ser duro".
Hoy todo me molestaba más de lo normal. Los ruidos, la falta de seriedad de algunos de mis compañeros de trabajo y el alboroto que organizaban, pero por suerte, las horas han pasado bastante rápido y ha llegado el momento que esperaba con muchas ganas.
Al llegar al centro, he agradecido mucho tener a mi lado una cara amiga a pesar de lo que esto significa y a la hora programada, han venido a buscarnos para llevarnos a la sala donde nos reuniremos cada semana hasta que se termine el grupo. Nueve meses de terapia intensa para sanar una herida profunda y aprender a vivir con la cicatriz que nos dejó hace ya mucho tiempo.
También ha sido un día de presentaciones, de conocer a 6 nuevas compañeras, luchadoras, estoy segura, de las que espero que podamos aprender a ayudarnos mutuamente unas a otras e incorporar este vagón a nuestro tren de vida.
En mis compañeras pude reconocer algo que me estaba pasando a mi misma, el miedo en sus miradas ante lo desconocido, ante la incertidumbre y la expectativa de encontrar algo que realmente nos cure aunque sabemos que esto no se va a curar, esto va a cicatrizar y aprenderemos a vivir con ello sin que nos amargue la vida constantemente.
Algo que me alegra es que mis compañeras hayan conseguido ayuda mucho antes de que yo siquiera pudiera pensar en hablar en voz alta del abuso. En cierta manera es algo que me da un poco de envidia porque creo que hubiera vivido mi vida de una forma diferente de haber podido encontrar ayuda mucho antes.
Muchas veces pienso en que debería haber sido más valiente, haber alzado la voz, pero la vergüenza, la culpa y el miedo siguen presentes.
Todo pasa cuando tiene que pasar y más vale tarde que nunca...
Soy consciente que voy a tener que repetirme esas frases durante mucho tiempo y, aunque no haya podido vivir algunas experiencias en el pasado, estoy segura que muchas otras me esperan para que pueda disfrutarlas plenamente.
En definitiva ha sido un día extraño, de emociones contenidas. De nervios y angustia, pero con un nuevo objetivo a la vista: cicatrizar del todo una herida que lleva muchísimo tiempo abierta.
Mañana será un nuevo día. De reflexión, estoy segura de ello, pero sé que tengo personas con las que puedo contar. Personas a las que pedir ayuda sin miedo a tener que seguir callando como en el pasado para evitar ser un problema más...
Añadir comentario
Comentarios